Para todos los que aprendan una lengua
El etándem es adecuado para todo aquél
que esté aprendiendo una lengua extranjera o que quiera refrescar
viejos conocimientos. Cualquiera puede participar, independientemente
de la edad, profesión y lugar de residencia. Tenemos constancia
de que hay niños de 8 años y personas de 80 que disfrutan
haciendo etándem.
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Ejemplos
Muchos escolares y universitarios hacen etándem
para practicar lo que han aprendido o para prepararse para un examen.
Algunos lo ponen en práctica como complemento de la clase
de lengua extranjera; otros independientemente de ésta.
A algunos profesionales, que se están preparando
p. ej. para una estancia en el extranjero o que necesitan la lengua
por motivos laborales, les resulta atractivo el hecho de que con
el etándem no están sujetos a ningún lugar
ni horario determinados.
Y si además se trabaja con un compañero que tenga
la misma profesión, se puede aprender mucho más que
el propio idioma.
A muchas personas mayores les gusta aprender lenguas a través
del etándem sobre todo porque gracias a ello pueden establecer
nuevos contactos y disfrutan si otros aprenden de ellos.
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Conocimientos
Por regla general, basta con que el nivel de conocimientos de
la lengua extranjera sea elemental en ambos casos, sobre todo cuando
usted y su compañero trabajen por escrito.
Al principio aprenderá de lo que el compañero escriba
en su lengua materna, y poco a poco comenzará a escribir
usted mismo en la lengua extranjera.
No pasa nada si el nivel de su compañero es superior al
suyo. En su lengua materna usted va a ser siempre mejor que él,
así que su compañero tendrá igualmente la posiblidad
de aprender mucho de usted. Una de las características del
tándem es precisamente el hecho de que cada participante
puede intentar alcanzar sus objetivos dentro de su propio nivel
con ayuda del compañero.
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